16/12/17

NO, LOS REYES CATÓLICOS NO FUNDARON ESPAÑA

El Supremo certifica la plurinacionalidad del país al dictaminar que Felipe II actuaba como rey de Castilla y de la Corona de Aragón por separado, algo que siguió ocurriendo con la llegada de los borbones.


Cuadro titulado "La rendición de Granada", del pintor Francisco Pradilla y Ortiz, 
finalizado en 1882, que representa el momento en que Boabdil entrega las llaves 
de la ciudad a los Reyes Católicos

No, los Reyes Católicos no fundaron el Estado español, aunque se trate de uno de los fakes históricos más arraigados en el imaginario de una parte de los ciudadanos del actual país.


Acaba de desmentirlo, de nuevo, el Tribunal Supremo, que de esa manera certifica por pasiva la plurinacionalidad de lo que hoy es España.




El tribunal ha hecho ese pronunciamiento al resolver el pleito que desde hace unos años mantienen los descendientes del marqués de Oyra, un título nobiliario establecido por el propio Felipe II en Sicilia, una isla del Mediterráneo que se integró en la Corona de Aragón poco después de que Pedro III fuera coronado en Palermo en 1282 y tras separarse de Nápoles.


La obviedad de que había más de un reino

Herencia europea de Carlos I, padre de Felipe II


Felipe II nombró el 31 de octubre de 1569 marqués de Orya a Melchor de Herrera y Rivera, tesorero del Consejo General de Castilla y señor de la ciudad siciliana del mismo nombre. Se trataba de un “título perteneciente al Reino de Sicilia, que en aquella época pertenecía a la Corona de Aragón”, señalan la Audiencia de Madrid y el Supremo, tribunales que consideran “irrelevante” que la real cédula de concesión “no expresara literalmente que otorgaba la merced como rey de Corona de Aragón, por resultar un hecho obvio que lo era”.

Es decir, que ambos tribunales aclaran que más de medio siglo después de la muerte de Isabel de Castilla en 1504 y Fernando de Aragón en 1516, las dos coronas seguían siendo independientes y autónomas, por mucho que, como consecuencia de las alianzas dinásticas, ambas hubieran terminado en una misma cabeza.

Los Reyes Católicos: Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla

La sentencia del Supremo anota que esa circunstancia lleva a que ese título nobiliario esté supeditado a “la aplicación del régimen jurídico propio de los títulos aragoneses”. Y, de hecho, ordena aplicar en pleno siglo XXI un precepto de la Compilación de los Fueros de Huesca, promulgados por Jaime I El Conquistador en 1247, para decidir quién tiene derecho a titularse marqués de Orya.


“A los títulos nobiliarios concedidos por la Corona de Aragón no les es de aplicación la legislación castellana”, resuelve, aunque en este caso el marquesado hubiera desaparecido a finales del siglo XVI, con los Austrias, y fuera recuperado en 1984, con la Constitución ya aprobada.


Los Fueros de Aragón

Esta no es la primera vez que el Supremo ratifica la existencia de más de un reino (es decir, Estado) en la península ibérica con posterioridad a los reyes católicos y sin incluir a Portugal.


De hecho, en un pleito similar al del marquesado de Orya dirimido en 2015, el referente a la baronía turolense de Pobedilla, el tribunal dejó claro que el reino de Castilla y la Corona de Aragón seguían siendo entidades autónomas incluso tras la llegada de los ¡Borbones con la victoria de Felipe V en la Guerra de Secesión y la publicación, entre 1707 y 1716, de los decretos de Nueva Planta con los que desmanteló las instituciones propias de los territorios que integraban el segundo de esos sujetos políticos. Esa baronía, creada en 1728, era “un título del reino de Aragón”.




La firma del Duque de Anjou nunca incluyó la palabra “España”, que tampoco figuró nunca en las rúbricas de los reyes de la casa de Austria ni tampoco en las de los Reyes Católicos. Aquél se titulaba monarca de 24 reinos, entre los que se encontraban Castilla y Aragón y otros que se habían ido incorporando a esas dos coronas con mayores o menores dosis de autonomía, caso de León, Navarra, Granada, Toledo, Valencia, Galicia, Mallorca, Menorca, Sevilla, Córdoba, Murcia, Jaén, Canarias, Algeciras y, también, los territorios de Córcega, Cerdeña y las Dos Sicilias, formado por la isla y por Nápoles. El listado incluía títulos nobiliarios como el condado de Barcelona y los señoríos de Vizcaya y de Molina.

¿QUÉ OPCIÓN NOS QUEDA A LOS PENSIONISTAS?

¿La de la copla?


"Ay, tírate al mar"


Citizen Plof
 

AHORRO GUBERNATIVO

El Gobierno ahorra 1.700 millones a costa de empobrecer a los pensionistas

Por segundo año consecutivo, las pensiones pierden capacidad de compra en 2017, tras haberse suprimido el mecanismo automático que las vinculaba a la evolución de los precios.


Las pensiones contributivas se actualizaron durante tres lustros de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC). Eso permitió que sus perceptores mantuvieran el poder adquisitivo incluso en los años en que se registraron altos niveles de inflación.


Sin embargo, desde la última reforma de la Seguridad Social, impulsada en plena crisis económica por el Gobierno de Mariano Rajoy, las cosas han cambiado mucho.

Con la regulación anterior, vigente desde 1995, si el IPC anual superaba en noviembre la subida aplicada a las pensiones el 1 de enero, se producía una actualización automática y el Estado abonaba la diferencia a través de una paga extra.


Esa norma se mantuvo intacta hasta 2011, cuando José Luis Rodríguez Zapatero incluyó la congelación de las pensiones en su paquete de medidas contra el déficit público, por exigencia de las autoridades de Bruselas.

Como consecuencia de ello, el poder adquisitivo de los pensionistas españoles sufrió aquel año una merma del 2,9%, que fue la tasa anual de inflación registrada en noviembre. La historia se repitió en 2012, a pesar de que los primeros Presupuestos Generales de Rajoy habían revalorizado las pensiones un 1%, pues el IPC replicó exactamente el dato del ejercicio anterior, sin que estuviera prevista para tal caso ninguna medida compensatoria.

Entre 2013 y 2015, con los precios bajo control, se recuperó parte del terreno perdido; pero en 2016 repuntó la inflación y el bolsillo de los pensionistas se volvió a resentir. Para entonces ya estaba en funcionamiento la reforma ahora en vigor, que desvincula las pensiones de la evolución del IPC y condiciona su subida a la situación financiera de la Seguridad Social.


Como ésta es incapaz de cuadrar sus cuentas, debido a los suficientes ingresos que genera una política de empleo basada en la precariedad laboral y en los sueldos bajos, las pensiones llevan cuatro años sin subir más del 0,25%, el mínimo previsto en la ley. Lo cual significa que en 2017, con el IPC anual de noviembre en la mano, la capacidad de compra de los pensionistas va a retroceder un 1,35%, que se suma al 1,25% de 2016.

Si todavía rigiera el antiguo sistema de revisión, la Seguridad Social debería desembolsar ahora 1.700 millones de euros adicionales, que paliarían el quebranto infligido al bolsillo de los pensionistas por el crecimiento de los precios. 

Aunque para ello tendría que recurrir de nuevo al ya exhausto Fondo de Reserva o seguir tirando de la línea de crédito de 10.000 millones que le concedió en julio el Estado para evitar la mala imagen de vaciarlo del todo.

La gestión del PP comienza en 2012 (X legislatura de la democracia)
cuando el Fondo contaba con 65.830 millones de euros

FUENTE: publico.es
Madrid - 13/12/2017

¡Manda "carallo"!... Toda la puta vida cotizando para que, a la vejez, el gobierno de turno nos deje con el culo al aire.

Somos casi 9 MILLONES de pensionistas en este "pís".

Mira que como a alguien se le ocurra inventar la figura del "pensionista-bomba", al Estado se le van a desparramar los enanos.

15/12/17

HUMOR POLÍTICO


¡Que se besen... que se besen...!
Citizen Plof

EL DELITO DE ZOIDO

Según la novedosa definición del Ministerio del Interior corro el peligro de que este artículo sea considerado un delito de odio en sí mismo, pero tal y como andan las cosas, el mero hecho de abrir la boca ya es un riesgo.


En España antes se podía acabar en la cárcel por hacer una obra infantil de títeres, por cantar un rap desafinado o por soltar un chiste de Carrero Blanco, pero ahora incluso te puede pasar por comentar el frío que hace en la calle o la sequía pertinaz que nos asola. Hasta hablar del tiempo se va a convertir en un deporte de riesgo según la neolengua del ministro Zoido, donde un delito de odio es cualquier incidente dirigido contra una persona por cualquier motivo o cualquier circunstancia. Una definición amplia de delito, como se ve, casi tan amplia como la definición de ministro del Interior según los ejemplares que nos gastamos en los últimos tiempos.

En efecto, si uno atiende a la definición de “incidente” tal y como se recoge en el Diccionario de la Real Academia, un delito equivale literalmente a algo “que sobreviene en el curso de un asunto o negocio y tiene con éste alguna relación”. Basta que el ofendido en cuestión alegue que sufre un resfriado o que tiene una plantación de tomates devastada por la falta de lluvia para que un inocente comentario sobre las bajas temperaturas o sobre el sol inmisericorde y legionario se transforme en un insultante hervidero de rencor y se presenten dos picoletos en la puerta de casa.

Zoido y Fernández Díaz

El delito de Zoido -que es como van a bautizar a esta portentosa extensión de la Ley Mordaza- es la correlación lógica y teológica de los desvelos del anterior inquilino en el cargo, el ecuménico y catecúmeno Jorge Fernandez Díaz. Un hombre que habla con la Virgen y le pide a su ángel de la guarda que le busque sitio para aparcar el coche tendría todas las papeletas para ingresar en el censo de Macondo, hasta que uno cae en la cuenta de que lo de García Márquez era realismo mágico. Mágico todo lo que ustedes quieran, sí, pero realismo.  

Aun con peligro de caer en la herejía maniquea (un delito que cualquier día de éstos vuelve al Código Penal por derecho propio), me atrevería a decir que Zoido es el reverso tenebroso de Fernández Díaz, el contrapeso infernal de esas visiones arcangélicas que lo llevaban, por ejemplo, a la invención del concepto de la frontera elástica para justificar el ahogamiento de 15 inmigrantes bajo una lluvia de pelotas de goma. Donde un ministro ve seres celestiales y mares bíblicos, otro ve pecados inconfesables y crímenes imaginarios. Ponte a discutir tú con un ministro.


Juan Ignacio Zoido, ministro del Interior

El odio, creo que ya lo escribí hace poco por aquí, era uno de los pocos derechos fundamentales de los que disfrutábamos. El ministro Zoido odia tanto el odio -a lo mejor por la rima asonante- que lo ha gravado con impuestos, multas y penas de cárcel. Antes -decía Clint Eastwood en el papel de John Wilson, un trasunto de John Huston en Corazón blanco, cazador negro– se podía odiar gratis a cualquiera y en cualquier parte. Y después añadía que las putas tenían que esconderse para vender lo único que no debía estar en venta, que es el amor. Dudo mucho que la definición de amor se refiera a la actividad mercantil de las putas pero con este gobierno, vete a saber.

FUENTE: publico.es
Punto de fisión
David Torres
13/12/2017

Que el Ministerio del Interior diga en su página web que "un delito de odio es un concepto más amplio de lo plasmado en el propio Código Penal", clama justicia.

Esto de que la libertad de expresión se la estén pasando continuamente por "el arco de triunfo", va a dejar la cosa muy cagada.

TROPEZÓN EVOLUTIVO

Citizen Plof

14/12/17

SECRETISMO REVELADO

Los gobiernos de Suárez y González evitaron presionar a Videla por los españoles desaparecidos


Una investigación desarrollada por el Defensor del Pueblo en 1986 –hasta ahora guardada en secreto- reveló la falta de gestiones de las autoridades para salvar a más de 200 compatriotas secuestrados. En ese mismo periodo, España hizo millonarios negocios con el régimen genocida.
El dictador argentino Jorge Rafael Videla (1925 - 2013)

Ramón García Ulloa fue uno de los tantos hijos de Galicia que creció al otro lado del océano. En los años treinta, sus padres se vieron obligados a abandonar la pequeña Antas de Ulla, en Lugo, e instalarse en la gigantesca Buenos Aires. Ramón creció allí. En octubre de 1976, un comando de la dictadura militar entró a su casa y se lo llevó para siempre. También secuestraron a su esposa, Dolores del Pilar Iglesias. Al día siguiente del secuestro, los genocidas volvieron a su casa para robar todo lo que había dentro. Sus pertenencias nunca aparecieron. Sus huesos, tampoco.

Desde entonces, Ramón figura en los listados de españoles desaparecidos en Argentina. Es un documento amplio, en el que aparecen unos 200 nombres. La nómina es aún más larga cuando se añaden a los ciudadanos hispano-argentinos de segunda y tercera generación. Así suman algo más de 700. 

Desaparecidos

Todos estos casos siguen hoy en los archivos del ministerio de Relaciones Exteriores de España, donde también se encuentra otro documento guardado, hasta hace muy poco, bajo llave: se trata de una investigación realizada por el Defensor del Pueblo entre 1986 y 1987, dirigida a conocer los parámetros en los que habían actuado los gobiernos de Adolfo Suárez y Felipe González ante los secuestros y desapariciones de compatriotas en Argentina. Las conclusiones fueron elocuentes.


“De las investigaciones realizadas se deduce lo siguiente: a) Que salvo contadas excepciones, la Embajada y el Consulado se limitaron durante el período dictatorial a cursar oficios de petición de información por la vía administrativa ordinaria (Ministerio argentino de Relaciones Exteriores y Culto)”, señala el informe presentado el 7 de octubre de 1986 por el primer Defensor del Pueblo, Joaquín Ruiz-Giménez Cortés, quien dejó al descubierto las omisiones de Madrid ante esta tragedia: “Las respuestas en las que se decía desconocer el paradero de la persona secuestrada eran aceptadas sin más trámite”.

“Archivado”


Precisamente, distintos documentos a los que ha accedido Público confirman los aspectos denunciados por el Defensor del Pueblo. El mecanismo solía ser siempre igual: cada vez que llegaba una denuncia sobre la desaparición de un ciudadano español, los diplomáticos de este país en Argentina cursaban una carta a las autoridades locales, solicitando información. “No se registran antecedentes, desconociéndose su paradero”, respondía una y otra vez la dictadura. 

A veces se extendía un poco más, pero para decir lo mismo: “No figura que haya sido detenido ni alojado en ningún establecimiento carcelario dependiente del Ministerio del Gobierno ni de autoridades militares”. “Archivado”, zanjaba entonces la diplomacia española. En el mejor de los casos, dos o tres años más tarde volvían a mandar una “nota reiterativa” que ni siquiera era respondida por los militares. Nada más.


El Defensor del Pueblo también dejaba en evidencia que “según los reclamantes” –en alusión a los familiares de desaparecidos -, “a pesar de la evidente vulneración de derechos de españoles, no les consta que se haya presentado durante la dictadura militar, nota de protesta, verbal o escrita, en la que el Estado español comunicase al Estado argentino su disconformidad con su conducta en estos casos de desaparición y rogando o exigiendo el restablecimiento o reparación de la situación anterior”

En tal sentido, señala que “la primera nota de protesta parece que se presentó el 2 de mayo de 1983, es decir, cuando el proceso dictatorial era ya muy débil, aunque formalmente aún no se había recuperado la normalidad democrática”.

Cúpula militar argentina durante la dictadura

Asimismo, tildaba como “inoperante” el recurso de Habeas Corpus presentado por el gobierno de Felipe González en 1983, “un promedio de siete años después de que se produzcan la mayoría de los secuestros y cuando el proceso democrático estaba ya iniciado”. “Además, desde la presentación del recurso colectivo por la Embajada, los reclamantes no tienen constancia de que se haya llevado un seguimiento adecuado del procedimiento y consideran que no han sido informados con exactitud sobre su resolución, archivo o conclusión”, subrayaba.


En ese contexto, el Defensor del Pueblo también abordaba en su informe la “precaria situación económica”, en la que se encontraban varios hogares de españoles “debido al secuestro y desaparición de las personas que contribuían o sostenían las familias”. “No han recibido ayuda económica del estado español, ni siquiera simbólica”, puntualizaba.


Negocios millonarios


El desinterés de las autoridades españolas hacia sus compatriotas desaparecidos chocaba con las excelentes relaciones económicas que habían establecido con el régimen de Videla. Esas relaciones se incrementaron casi al mismo ritmo que crecían los muertos: de acuerdo a distintos documentos obtenidos por Público, en abril de 1977 -coincidiendo con innumerables secuestros, torturas y asesinatos de civiles- fueron firmados varios contratos entre el Estado argentino y la empresa “Astilleros Españoles” por un valor aproximado a los 220 millones de dólares.

De hecho, varios informes elaborados por el ministerio de Exteriores daban cuenta de la exitosa relación comercial entre ambos países, que llegó a su máximo histórico en plena dictadura. Por ejemplo, en 1977 el comercio global alcanzó los 450,8 millones de dólares, una cifra sin precedentes. Las cosas fueron aún mejor en 1978, un año que Videla jamás olvidaría: en noviembre recibió la visita de los reyes españoles, quienes llevaron varios negocios bajo el brazo.

Los reyes de España, desoyendo a los familiares 
de las víctimas españolas de la dictadura, viajaron a Argentina

“Se hallan en juego intereses que pueden suponer muchos millones de dólares, que sería una grave responsabilidad (sic) desperdiciar ante la tan favorable coyuntura que representa el viaje Real”, escribía un par de meses antes el entonces embajador de España en Argentina, Enrique Pérez-Hernández, en una carta remitida al subsecretario de Asuntos Exteriores en Madrid, José Joaquín Puig de la Bellacasa. 

En esa nota, el diplomático revelaba que la dictadura argentina había aceptado una línea de crédito española por 100 millones de dólares, así como una posible venta de patrulleros por otros 100 millones, además de “servicios y municiones para cuatro fragatas por valor de 15 o 20 millones y la constitución de empresas pesqueras mixtas (la parte española aporta barcos) por valor de unos 45 millones de dólares”.


Además, el embajador subrayaba que estaban “pendientes de autorización argentina” varios suculentos contratos “por 34 millones de dólares de material ferroviario, planta de cemento en muy difícil tramitación por valor de 65 millones de dólares en Salta (norte argentino) y contratos de suministros para la Represa de Yaciretá, en el que se podrían obtener contratos y suministros por unos 100 millones de dólares (siempre que se pudiera financiar el eventual componente español de la obra)”. Los negocios, entonces, estaban por encima de las vidas.

FUENTE: publico.es
Danilo Albin
23/04/2017

Pero no solo fueron Adolfo Suárez y Felipe González quienes colaboraron con el régimen de Videla. Luego, José María Aznar, llegó a enviar militares y policías españoles para que la dictadura argentina los adiestrara en técnicas de represión y tortura.



¡¡¡30.000 desaparecidos!!!

Y estos cabritos seguían manteniendo relaciones cordiales y haciendo negocios con la dictadura.

EL ESPÍRITU


Citizen Plof

DE LA TRANSICIÓN A LA REGRESIÓN

Del espíritu de la Transición al de la regresión



No hay nada que celebrar. Absolutamente nada, por mucho que haya quien quiera congratularse de un texto caduco que nos tiene secuestrados, como es el de la Constitución. Celebrar algo es una cosa, y otra bien distinta vivir de la renta de los últimos extertores de un consenso que escondió demasiada basura bajo la alfombra. Esa es la realidad del día de hoy, de los 39 años de nuestra Constitución.

No es la primera vez que escribo sobre la Carta Magna. De hecho, llevo años haciéndolo, lo que prueba que la necesidad de una reforma -yo soy más partidario de un proceso constituyente- no es algo nuevo, sino una imperiosa necesidad que los principales partidos que nos han gobernado (PSOE-PP) han eludido de manera muy conveniente para sus intereses. En este sentido, me viene a la cabeza la receta para una nueva Constitución que ya publiqué en 2012 y que cinco años después se ha visto aún más ratificada por la cruda realidad.


Quienes más se oponen a la reforma del texto -y aquí metemos tanto a sus opositores frontales como a los que vienen retrasándola sine die– son, curiosamente, los que más defienden el espíritu de la Transición. No se percatan, sin embargo, que defender este espíritu es, precisamente, traicionarlo. Blindar, como de hecho se está blindando, la Constitución en un intento vano por detener el tiempo en 1978 es torpedear el consenso del que tanto hablan.

El consenso social y político no se encuentra en ese blindaje, sino en la evolución de una Ley de Leyes (¿se seguirá enseñando así en los colegios?) que, de permanecer estática, lo único que preservará es el espíritu de la regresión. ¿A dónde? A un pasado en el que tuvo sentido una Constitución -muy mejorable- que dejaba atrás 40 años de dictadura.


Hablar de la Constitución es hablar de Franco. Ese texto, tan terriblemente imperfecto hoy, nos pareció entonces perfecto, porque tras 40 años sin probar bocado de libertad, un plato de garbanzos nos pareció un cocido. Y no lo es. 39 años después, que nadie nos haga creer que lo que tenemos es un cocido completo, porque siguen siendo garbanzos y, además, con demasiados de ellos podridos. Asimismo, no podemos pasar por alto que más de un 85% de la ciudadanía (64% del censo electoral actual) no votó la Constitución de 1978.

Todos esos partidos que continúan reivindicando el espíritu de la Transición eluden afrontar la realidad, visibilizar las lagunas de una Constitución tremendamente machista, que recoge artículo de incumplimiento sistemático, que impone una monarquía y favorece a la Iglesia Católica a pesar de declararse Estado aconfesional. Quienes niegan ahora el consenso necesario para dar la cobertura social que artículos como el 135 (gracias a PSOE y PP) dinamitaron, quienes continúan favorecidos por una ley electoral injusta, pasarán a la Historia de España como quienes nos arrebataron la segunda Transición.


Me refiero, como no puede ser de otro modo, a una nueva Transición en la que ya no hablemos de padres de la Constitución, sino de padres y madres (algo que no parece que vaya por buen camino, como demuestra la ausencia de mujeres en el Consejo Asesor para el 40ª Aniversario de la Constitución, con 27 hombres frente a 6 mujeres y la exclusión de Unidos Podemos).

Hoy más que nunca hay que hablar de padres y madres de una nueva Constitución que dé paso a una democracia participativa, esa que tanto teme el bipartidismo y los nuevos partidos ultraconservadores como Ciudadanos. Todos ellos parecen haber olvidado que la soberanía reside en el pueblo, el mismo al que todos ellos sólo quieren escuchar una vez cada cuatro años. Eso se acabó, con reforma de la Constitución o sin reforma. Sea como sea, no dejarán ya de escucharnos.


FUENTE: publico.es
Pozos de Anarquía 
David Bollero
06/12/2017

13/12/17

LA LIBERTAD


Citizen Plof

¡NO COMULGO CON RUEDAS DE MOLINO!

Cuando escucho las soflamas fascistas, recubiertas siempre de una pátina de patriotismo, honor y otras añagazas lanzadas contra los inmigrantes, se me remueven las entrañas.

Esta es la España "que ha de helarte el corazón"

Deberían haber nacido en el otro lado: ser pobres de necesidad, carecer de todo lo necesario y pasar hambre y todo tipo de penalidades, a ver si así decían las mismas majaderías e insensateces que dicen. Y es que estos fascitas del carajo, prepotentes, insolidarios, racistas e intransigentes, andan siempre echándole toda la mierda que pueden a los inmigrantes, y culpabilizándolos de todos los males del país.

Y es que no se puede generalizar. Los habrá vagos, ladrones y desalmados como los hay aquí, pero la mayoría son buena gentes, pobres pero honrados que, dejando atrás su patria y sus raíces, lo arriesgan todo buscando un fututo mejor para ellos y para sus hijos. Así que no me vengan con milongas y absurdos razonamientos de mierda como este:


Hace tiempo que determinados filósofos, politólogos y psicoanalistas vienen alertando a la sociedad del peligro de las consignas fascistas, siempre disfrazadas de "temibles bondades" que atentan contra la integración y la cordura.

Para muestra un botón:



Pregúntense ahora, qué es lo que, en realidad, vienen buscando los inmigrantes de todo el mundo a la vieja Europa: ¿trabajo?, ¿seguridad?, ¿justicia?... ¡No. mis niños, no! Vienen buscando lo que durante siglos les hemos rapiñado. Ni más ni menos.

Así que repito el título de la entrada:


¡NO COMULGO CON RUEDAS DE MOLINO!

Citizen Plof

ALIMENTACIÓN


Multinacionales


Empresa químico-farmacéutica alemana. Tiene su sede en Leverkusen, Renania del Norte-Westfalia.



Empresa estadounidense  productora de agroquímicos y biotecnología destinados a la agricultura. La sede de la corporación se encuentra en Creve Coeur, San Luis, Missouri.

Citizen Plof

12/12/17

DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS: NADA QUE CELEBRAR

 
Pilar Estébanez, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Humanitaria

Hace unos días nos sobresaltamos e indignamos al ver un reportaje que documentaba cómo la esclavitud, quizás la mayor violación posible de los derechos humanos, y algo que creíamos enterrado en el sumidero de la Historia, había regresado. Vimos cómo en Libia se vendían y compraban seres humanos como si fueran mercancía. Refugiados y migrantes que lo habían perdido todo tratando de llegar a Europa acababan siendo vendidos a mafias para que éstas traficaran con ellos. No es el único sobresalto que hemos sentido este año.

De nuevo vemos a los refugiados en Grecia viviendo en condiciones inhumanas, enfrentándose un año más al frío en frágiles tiendas de campaña o en centros saturados donde, cuando llega la noche, las mujeres y niñas corren graves riesgos de ser atacadas o violadas. ¿Podría Europa mejorar las condiciones de esos refugiados? Sin duda, y de un día para otro, pero no se hace porque se considera que tratar bien a los refugiados, tratarlos “humanamente”, como obliga el derecho internacional, podría convertirse en un efecto llamada para que más refugiados llegaran a Europa. “Tratémosles mal para que no vengan más”, esa es la política europea.

Refugiados en Grecia

Sin embargo, a pesar de esos malos tratos, a pesar de que Europa incumple con sus obligaciones morales, éticas y jurídicas, los refugiados no dejarán de intentarlo: cada día son rescatados centenares de refugiados en el Mediterráneo, casi todos por organizaciones altruistas que, además, tienen que enfrentarse a acusaciones de esas autoridades que no sólo no colaboran, sino que entorpecen esa labor humanitaria. Si no fuera por esas organizaciones de rescate, como Open Armas, o Médicos Sin Fronteras, entre otras, estaríamos hablando de una tragedia de proporciones gigantescas, pues a pesar de sus esfuerzos, más de 3.000 personas han muerto este año ahogadas.

Cada año empeora la situación de los derechos humanos en el mundo. Cada vez es mayor el número de personas que sufren violaciones de los derechos humanos: ahora hay más de 50 millones de refugiados en todo el planeta, y entre ellos, especialmente las mujeres y las niñas, los ancianos y los niños que están solos, son quienes más sufren la falta de derechos humanos.


Y frente a tantas violaciones, ¿qué hace la justicia internacional?, pues juzgar a los que “se permite juzgar”: a los genocidas de Ruanda, a los criminales de la Ex-Yugoslavia, pero estemos seguros de que jamás se juzgará a Bush por la guerra de Irak y por las consecuencias que hoy día estamos aún pagando.

En Asia estamos asistiendo, tal como lo definió la propia ONU, a una “limpieza étnica de libro” en Myanmar, con la expulsión de prácticamente toda la población de la minoría rohingya (más de medio millón de personas) que se hacina en campamentos de refugiados en el vecino Bangladesh, en condiciones lamentables. En África los conflictos internos de muchos países está provocando la mayor crisis de refugiados y desplazados en el continente en décadas: República Centroafricana, Sudán del Sur, República Democrática del Congo… se han convertido en auténticas fábricas de refugiados y desesperanza.

Rohingyas

En Oriente Medio asistimos, ante la indiferencia internacional, a la destrucción de un país, Yemen, donde el conflicto armado se ha convertido en una guerra directa contra la población: se han destruido hospitales, escuelas, carreteras, depósitos de agua, centrales eléctricas, privando a la población de asistencia médica, agua potable o electricidad, además de alimentos. El resultado ha sido la mayor epidemia de cólera de la historia, con cerca de un millón de enfermos desde el pasado verano, más de 2.000 muertos por la enfermedad y más de la mitad de los habitantes del país en riesgo de hambruna. En Yemen se está violando sistemáticamente el derecho internacional humanitario, y esa violación la está llevando a cabo Arabia Saudí, aliado de occidente que cuenta con carta blanca, al parecer, para estar en vías de llevar a cabo un genocidio.

En España también se violan los derechos humanos: instituciones europeas y varios organismos internacionales ya han llamado la atención a nuestro país por violar el derecho internacional y las convenciones sobre refugiados por las “devoluciones en caliente”: forzar el regreso a Marruecos de las personas que tratan de llegar a nuestro país cruzando las fronteras de Ceuta o Melilla. Las devoluciones en caliente no sólo violan el derecho internacional, sino que violan el propio derecho español y el Comunitario.


Nuestro gobierno también viola los derechos humanos con los CIE, que son, en la práctica, prisiones para migrantes irregulares. Por si hubiera dudas sobre el carácter de prisiones de los CIE el ministerio del Interior no ha tenido ningún reparo en encerrar a varios cientos de migrantes y solicitantes de asilo en una prisión, Archidona, que aún no había sido puesta en funcionamiento para los reclusos.

Por último, en nuestro país también se violan constantemente los derechos humanos al permitir la impunidad del franquismo y no llevar a cabo la justicia y reparación de sus crímenes que tantos colectivos están solicitando. Ni siquiera hay colaboración de las instituciones para buscar a los que fueron asesinados y enterrados en las cunetas o en fosas comunes.


No se ha condenado a los culpables ni se les ha investigado, permitiendo con esta dilación que los culpables mueran de viejos sin haber pagado por sus crímenes. Sin reparación no hay justicia, desde luego, y el gobierno, mientras esté ocupado por el PP jamás permitirá que haya justicia ni reparación.

Un año más conmemoramos un día, el de los derechos humanos, que no sirve para hacer balance de avances, sino de vulneraciones y violaciones.


FUENTE: http://actualidadhumanitaria.com
10/12/2017